Mató a su amigo de una puñalada en el corazón por un partido de truco y podría recibir condena perpetua

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Franco Daniel Ramírez tenía 30 años cuando fue asesinado de una puñalada (Gentileza: El Doce.tv)

A once meses de la trágica madrugada, en la que Juan Pedro Cides apuñaló y mató a su amigo Franco Daniel Ramírez mientras jugaban un partido de truco, la Justicia de Neuquén condenó a Cides como el autor penalmente responsable de homicidio agravado por alevosía. Aunque todavía resta definir la pena, el acusado podría llegar a recibir una condena perpetua.

Todo ocurrió el 1 de junio de 2025, cuando un comentario en tono de broma habría desatado el ataque mortal. Según la reconstrucción presentada por la fiscal Laura Pizzipaulo, la agresión ocurrió de manera repentina cuando ambos consumían alcohol y jugaban a las cartas.

En respuesta a la broma de la víctima, Cides reaccionó con furia al comentario, tomó un arma blanca y asestó una puñalada directamente al corazón de su amigo. La agresión resultó letal, por lo que dejó sin vida al joven en el lugar.

Según la información recopilada por El Doce.tv, la fiscal Pizzipaulo argumentó ante el tribunal que se trató de un ataque “súbito y a traición”. Además, enfatizó que la víctima se encontraba en estado de ebriedad y, por tanto, en una situación de vulnerabilidad.

El agresor, Juan Pedro Cides, y su víctima, Franco Daniel Ramírez

Durante el juicio, se expusieron testimonios presenciales, pericias y pruebas científicas que respaldaron la acusación del Ministerio Público Fiscal. Fue así que los 12 integrantes del jurado popular coincidieron en un veredicto unánime: Cides es culpable de homicidio agravado por alevosía. Según su tipificación en el Código Penal, prevé una de las penas más severas y deja al acusado al borde de cumplir con una prisión perpetua.

A pesar de esto, el proceso penal aún no finalizó. Se informó que en los próximos días la Oficina Judicial deberá fijar la fecha para el juicio de cesura, etapa en la que se determinará la condena definitiva para Cides.

Este lunes se conocerá la sentencia contra el hombre acusado de asesinar a su amigo y abusar de su pareja

El juicio oral por el crimen de Bruno Patricio Méndez y el abuso sexual a su pareja pasó a un cuarto intermedio para que el Tribunal Penal Uno de Puerto Iguazú decida el futuro procesal de Jonathan Nazareno Ferreira, alias Polaquito, el único imputado por el hecho ocurrido el 4 de abril de 2022.

Durante la última audiencia, declaró el padre del acusado y se dio inicio a los alegatos finales. De esta manera, el fiscal Federico Rodríguez destacó la solidez de las pruebas presentadas a lo largo del proceso y solicitó la pena de prisión perpetua para Ferreira, considerando la gravedad de los delitos imputados.

Por su parte, la defensa intentó establecer que el acusado carecía de conciencia sobre sus actos la noche del crimen, tras argumentar que habría atravesado un brote psicótico. Incluso, expuso que su cliente sufría problemas de adicciones, tenía más de 16 causas previas y, apenas semanas antes del homicidio, había sido acusado de atacar a una persona en una plaza cercana a la vivienda donde ocurrieron los hechos.

También mencionó un incidente con un inspector de tránsito, buscando vincular el historial delictivo de Ferreira al consumo de estupefacientes. En línea con esto, el abogado defensor reclamó la falta de peritajes psicológicos y solicitó la absolución bajo el beneficio de la duda.

Según la información de El Territorio, el hecho ocurrió durante la madrugada del 4 de abril de 2022, en una vivienda del barrio Villa Alta. Tras compartir bebidas alcohólicas, se produjo una pelea en la que Bruno Méndez fue apuñalado.

Mientras la víctima agonizaba, el acusado habría abusado sexualmente de la joven pareja de Méndez, de entonces 18 años, durante varias horas. La investigación sostiene que Ferreira intentó ocultar el cuerpo, pero la joven logró escapar junto a su hijo y pedir auxilio, lo que permitió la intervención policial.

Durante las audiencias declararon la víctima de abuso, familiares y vecinos. La joven solicitó testificar sin la presencia del imputado, petición que fue cuestionada por Ferreira, aunque finalmente accedió a retirarse de la sala y seguir el testimonio desde otro espacio.

De la misma manera, tres vecinos relataron cómo ayudaron a la joven y a su hijo a escapar a través de un cerco de chapas, luego de que escucharan los ruidos provenientes de la vivienda. Asimismo, otros describieron las circunstancias previas y posteriores al crimen.

Por este motivo, Ferreira llegó al juicio oral como imputado por homicidio criminis causa y abuso sexual con acceso carnal en concurso real. Mientras que la Fiscalía solicitó la pena máxima, la defensa pidió la absolución bajo la premisa de que sufrió una incapacidad mental por adicciones.

De acuerdo con el cronograma judicial, la sentencia se conocerá el próximo lunes a las 10 de la mañana y el acusado tendrá derecho a pronunciar sus últimas palabras antes del veredicto.