
Una mujer de 35 años, vecina de la localidad de Loncopué, en la provincia del Neuquén, denunció que fue atacada por dos perros cuando caminaba hacia un mercado cercano a su casa. El episodio ocurrió alrededor de las 11 en la calle Quintuco del barrio Costa Esperanza.
De acuerdo a su relato, uno de los animales la derribó y le provocó una herida en el brazo que requirió 15 puntos externos y suturas internas, además de controles médicos diarios.
Según contó la propia damnificada en declaraciones al medio regional LM Neuquén, todo ocurrió de manera repentina. “Yo me dirigía a comprar a un mercado que está cerca de mi casa y, a mitad de cuadra, voy caminando lo más bien, normal, como va uno por la calle, y veo que se me vienen dos perros”, describió la víctima que fue identificada como Mónica.
“Uno dice: ‘Bueno, agarro una piedrita y se asustan’. Atino a agacharme y veo que el perro marrón se me viene directo a la cara», relató la mujer ante el medio neuquino. El animal la embistió con fuerza antes de que pudiera reaccionar. En el momento de la caída, alcanzó a interponerse el brazo frente al rostro. «Me tira al piso y, cuando me tira al piso, yo me tapo la cara con el brazo. Cuando me tapo la cara con el brazo, me sacude en el piso y ahí recién me larga“, contó.
Esa maniobra instintiva le evitó mordeduras en la cara, aunque la lesión en el brazo resultó ser de consideración. En un primer momento, la mujer pensó que el daño era menor, ya que solo sintió ardor. La dimensión real de la herida quedó a la vista segundos después. “Yo pensé que había sido una mordedura chiquita porque en el momento sentí solo el ardor en el brazo. Me bajo la campera y era impresionante, porque se me veía hasta el huesito”, describió.

La víctima fue trasladada al hospital local. Allí, el personal médico realizó la limpieza de la herida y le practicó las suturas necesarias. Los profesionales le colocaron 15 puntos externos y una cantidad adicional de puntos internos para unir los tejidos dañados. “Por dentro me hicieron más porque me tuvieron que unir todo”, explicó. Además del procedimiento de sutura, los médicos le indicaron curaciones diarias y la colocación de una inyección que, según precisó la damnificada, no está cubierta por el Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN).
A pesar del dolor físico, lo que más perturbó a Mónica fue pensar en lo que podría haber pasado si sus hijas la hubieran acompañado ese día. «Doy gracias a Dios de que no iba con mis nenas porque, con la fuerza con la que me agarró el brazo, agarra a una criatura y la desarma“, afirmó. También agradeció haber podido cubrirse a tiempo: “Doy gracias a Dios de que me tapé el rostro y me agarró el brazo, no me alcanzó a agarrar la cara”.
De acuerdo con lo informado por la damnificada, los animales estarían en una propiedad ubicada a media cuadra de su vivienda. Tras el alta hospitalaria, la propietaria de los canes fue a verla. Mónica le anticipó que realizaría la denuncia correspondiente. La respuesta de la mujer la sorprendió: “Yo le dije: ‘Mirá, te voy a tener que denunciar’, y ella me dijo: ‘Denunciame, porque ya estoy cansada’”. La damnificada agregó que, según le informaron, no sería la primera vez que el animal ataca a alguien: “Aparentemente no es la primera vez que el perro muerde. Ya ha tenido varias”.
Pese a la denuncia presentada, la mujer expresó su disconformidad con la respuesta del área de Zoonosis del municipio. Según relató, desde el hospital se habría elevado un informe al organismo tras el episodio, pero nadie se acercó a hablar con ella.



