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“No confío mucho en esta juntada con J.”: el temor que Cecilia Lazcano compartió con una amiga un día antes de ser asesinada

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El temor que Cecilia Lazcano le confió a una amiga un día antes de ser asesinada

“Estoy yendo a lo de las vías”. Ese fue el último mensaje que envió Cecilia Lazcano antes de ser asesinada, el 16 de julio, en una casilla abandonada ubicada junto a la antigua estación de tren de Alvear, Corrientes. Por el crimen hay dos menores imputados y se investiga la posible participación de un tercero.

Infobae tuvo acceso a las conversaciones que la adolescente mantuvo con una de sus amigas, identificada como M., el 15 de julio, un día antes del crimen. En los chats, Cecilia le contó que J.G. (16), quien se encuentra imputado como autor material de homicidio agravado por ensañamiento y alevosía, le había propuesto encontrarse en las vías.

Durante las horas previas al encuentro, la víctima expresó en varias oportunidades su preocupación y desconfianza por la invitación. “Quiero ir pero me da cosita”, escribió. “Dijo que va a llevar una pala y me pidió que no le diga a NADIE (sic), agregó.

“Por las dudas te dejo avisada. Porque no confío mucho en esta juntada con J.”, le advirtió a su amiga.

Los chats de Cecilia con su amiga un día antes del crimen

Esa misma tarde, alrededor de las 19, Cecilia salió de su casa junto a M. en la moto de su papá para sumarse a la caravana por el triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en las semifinales del Mundial. Minutos antes de las 23, ambas llegaron a la casa de M., donde cenaron y luego se fueron a dormir.

“Estoy yendo a lo de las vías”, decía el mensaje que la joven le envió alrededor de las 2.52 del día siguiente a un número que, según surge de la investigación, no pertenecía ni a M. ni a J.G. Minutos más tarde, cerca de las 3.05, una de las cámaras de seguridad de la zona registró el instante en que Cecilia salió de la vivienda.

“En un momento de la madrugada escuché un ruido y ví una silueta que salió de la pieza pensando que alguien se fue al baño”, recordó la mamá de M. al referirse a aquella noche.

Cecilia caminó sola durante varios minutos hasta que, a las 3.28, otra cámara la registró junto a J.G., quien vestía un buzo oscuro y llevaba una pala en la mano derecha. De acuerdo con la reconstrucción judicial, el adolescente la llevó engañada hasta el sector de las vías del ferrocarril.

Cecilia desconfiaba de J. “Dijo que va a llevar una pala y me pidió que no le diga a NADIE (sic)”, le contó a su amigaCecilia tenía miedo

Según la hipótesis de la fiscalía, una vez dentro de la casilla abandonada, J.G. atacó a Cecilia y le provocó un profundo corte en el cuello. Luego utilizó un elemento filoso para realizarle varios cortes en las muñecas. Después, habría colocado fragmentos de vidrio en la escena para simular que las lesiones habían sido autoinfligidas y que la víctima se había quitado la vida.

Pese a la gravedad de las heridas, Cecilia logró salir de la casilla y caminó hasta la casa de una vecina, ubicada a unos 80 metros del lugar. Una vez allí, golpeó reiteradamente la puerta para pedir ayuda, aunque nadie salió a auxiliarla. “Tenía miedo”, explicó luego la dueña de la vivienda, quien aseguró que en ese momento no comprendió qué estaba ocurriendo.

Croquis del recorrido que hizo Cecilia la madrugada del 16 de julio

Mientras Cecilia intentaba conseguir ayuda, J.G. se dio a la fuga. Alrededor de las 4.52, utilizó el celular de la víctima para hacerse pasar por ella y le envió a una amiga de la joven (identificada como Y.D), un mensaje de despedida con el que habría intentado sostener la idea de un suicidio.

A las 5.15, una cámara lo captó sin la pala y con un buzo en los brazos. Las imágenes resultaron compatibles con los mensajes en los que había anticipado que pensaba cambiarse para evitar sospechas. “Lo que sí tendré que llevar alguna ropa diferente abajo o un buzo”, le había escrito a su novia dos días antes del crimen. El último registro del adolescente fue tomado a las 5.25.

Cerca de las 5.50, personal policial llegó al lugar y le preguntó a la víctima quién la había atacado. Debido a la gravedad de las lesiones, Cecilia solo pudo responder mediante gestos. Fue trasladada primero a un hospital de Alvear y luego derivada al Hospital de Santo Tomé. Ante la gravedad de su estado, se dispuso su traslado a la capital provincial, pero murió durante ese trayecto.

Si bien en un principio se contempló la posibilidad de que se hubiera tratado de un suicidio, la investigación sostiene que el ataque habría sido planificado previamente por J.G. y su novia, N.Y.L. Los elementos hallados en la escena, el análisis de las cámaras y los chats entre la pareja llevaron al fiscal de Santo Tomé, Facundo Cabral, a ordenar la detención del adolescente. Actualmente, está alojado en el Centro de Contención Juvenil de Corrientes.

Los chats que complicaron a N.Y.L.

Las conversaciones también revelaron el presunto rol de N.Y.L. en la planificación del ataque. El 28 de agosto, la joven de 17 años, quien está imputada como coautora de homicidio agravado por alevosía, obtuvo la prisión domiciliaria. Tras el reclamo de la familia Lazcano y de su abogado, el Tribunal de Revisión anuló esa resolución al considerar que no estaba debidamente fundamentada y ordenó realizar una nueva audiencia urgente para definir la situación procesal de la imputada.

Las autoridades todavía intentan establecer el móvil del crimen. Una de las hipótesis apunta a que el ataque habría sido impulsado por N.Y.L. Además, la Justicia investiga si participó una tercera persona.

J.G. está alojado en el Centro de Contención Juvenil de Corrientes