
El joven de 19 años, Benjamín Scerra, que era buscado desde el sábado en Granadero Baigorria, provincia de Santa Fe, fue hallado sin vida y desencadenó nuevas diligencias judiciales que involucran un homicidio y la búsqueda de un prófugo.
El cuerpo se hallaba semidesnudo, cubierto con una chapa y presentaba múltiples puñaladas, especialmente en el cuello.
A pesar de los primeros rastrillajes infructuosos realizados por efectivos de la Comisaría 24ª y el Comando Radioeléctrico durante la semana, el resultado llegó cuando el cadáver fue localizado en un sector de difícil acceso cubierto con un chapón. La localización del joven activó un despliegue policial motivado por una pista clave.
Encontraron el cadáver este jueves cerca de las 22 horas en una vivienda situada en la calle Richieri, en la zona de Bajada Espinillo de Capitán Bermúdez, según confirmó el Ministerio de Seguridad.
La víctima había desaparecido tras salir de su casa con un amigo durante la madrugada del 8 de mayo, hecho denunciado por su padre, Félix Scerra, en la comisaría local. El joven había salido sin dinero y llevaba únicamente un atado de cigarrillos y su celular. Según detalló a las autoridades, Benjamín tenía antecedentes de depresión y problemas de consumo.

Durante la pesquisa, los investigadores realizaron entrevistas a familiares, amigos y conocidos, además de analizar cámaras de seguridad, consultar hospitales y registros penitenciarios, y trabajar en conjunto con el Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
El caso está a cargo del fiscal de San Lorenzo, Aquiles Balbis, quien tomó intervención luego de que se hallara el cuerpo en su jurisdicción. En declaraciones a los medios, el funcionario sostuvo que los forenses corroboraron más de 20 puñaladas. Las heridas fatales se concentran en el cuello.
“La escena donde fue relevado el cuerpo no es la escena primaria, el cuerpo ha sido colocado en el lugar”, confirmó. Y es que el cuerpo del joven cuenta con heridas de arrastre post mortem que demuestran que fue trasladado por su asesino hasta el lugar del hallazgo.
Hasta el momento, la investigación ubica la muerte de Benjamín en las primeras horas de la mañana del sábado y se cree que el cadáver fue sometido a algún método de preservación —posiblemente en un lugar refrigerado— antes de ser descartado.
“(Lo mataron) en un contexto de una reunión privada, personal, con consumo de bebidas, que ameritó justamente conflictos interpersonales en donde se habrían agredido”, reconstruyó, respecto a la motivación del crimen. Uno de los involucrados en esa reunión, ahora prófugo, es señalado como autor del homicidio. También hay un detenido por el altercado violento, no directamente ligado al crimen.
Y siguió: “Esto dio lugar a una primera agresión entre los dos hermanos que se encontraban en el lugar y posteriormente motivó una agresión de uno de ellos, concretamente el que se encuentra profugado”. Las dos casas en donde habrían ocurrido los conflictos previos al asesinato fueron incineradas por manifestantes.

El hallazgo
La secuencia de hechos que precedió al hallazgo del cuerpo de Benjamín Scerra comenzó con una denuncia recibida por el 911 sobre la posible presencia del joven en un rancho cercano al monte Celulosa la madrugada del viernes, acompañado por el agresor. El hallazgo del cuerpo y la gravedad del caso dio intervención a la fiscal Agustina Eiris, jefa de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva del Ministerio Público de la Acusación.
La pista condujo a las autoridades a desplegar un operativo en viviendas precarias sobre el límite con Capitán Bermúdez, poco después de las 20 horas.

Según Rosario3, más temprano durante el día, la jornada se vio marcada por violentos disturbios en el barrio El Espinillo donde pedían justicia por Benjamín. El clima de tensión escaló durante la tarde y desembocó en graves incidentes. Se registraron agresiones, lanzamiento de piedras e incluso el incendio de un automóvil en la vía pública.
Medios locales reconstruyeron que los móviles de televisión de Rosario que llegaron a la zona fueron recibidos con hostilidad. Un cronista de Telefé Rosario y su camarógrafo, por ejemplo, fueron agredidos por un grupo de personas, mientras que el equipo de El Tres sufrió el pinchazo de dos ruedas de su vehículo.
En ese contexto, los periodistas aseguraron que debieron retirarse del lugar luego de que la Policía se replegara rápidamente, con la situación todavía fuera de control. El Sindicato de Prensa Rosario repudió los ataques.
En tanto, las autoridades se concentran en determinar si existieron cómplices o facilitadores y reconstruir lo sucedido durante el final de Benjamín Scerra.



