El fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial de Catamarca, Jorge Barros Risatti, con sede en Tinogasta, abrió una investigación judicial para determinar si los guías turísticos y las empresas que organizaron las excursiones al Balcón del Pissis incurrieron en algún ilícito al ingresar a la alta montaña con turistas en condiciones climáticas que derivaron en una emergencia de escala inédita. La Fiscalía mantiene abierta la actuación para establecer si de los hechos surge la posible comisión de algún delito, según informó el Ministerio Público Fiscal de Catamarca mediante un comunicado oficial.
La emergencia se desató cuando más de 200 personas quedaron varadas en distintos sectores de la cordillera catamarqueña, en las inmediaciones del Balcón del Pissis, luego de que las condiciones meteorológicas se deterioraran de forma abrupta durante la tarde del lunes 27 de julio. El descenso brusco de la temperatura y la acumulación de nieve sobre el camino redujeron la visibilidad y bloquearon varios tramos, aislando una caravana de más de 30 camionetas que realizaban excursiones en la zona y cuyos ocupantes no pudieron retornar por sus propios medios.
El punto turístico se ubica a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Las excursiones habían transcurrido con normalidad durante la mañana, pero un cambio meteorológico sorprendió a los visitantes y a los operadores que los acompañaban. Según informó el Gobierno de Catamarca a través de sus redes sociales, las nevadas intensas y el viento blanco volvieron intransitable el acceso, dejando atrapados a los grupos a lo largo de distintos kilómetros del camino.
La Fiscalía actuó a partir de la información aportada por la Comisaría de Fiambalá, en el departamento de Tinogasta, donde se iniciaron actuaciones de oficio mediante un acta de procedimiento por desaparición de personas. Barros Risatti se constituyó alrededor de la medianoche en el campamento base instalado en el kilómetro 0, desde donde tomó conocimiento del desarrollo del operativo y coordinó medidas vinculadas a la actuación judicial.
En ese marco, dispuso el relevamiento de los datos personales de las personas rescatadas, la identificación de los guías que las acompañaban y de las empresas contratadas para la realización de las travesías. El objetivo, según el comunicado del Ministerio Público Fiscal, es reunir la información necesaria para la investigación y determinar las circunstancias en las que se produjo el hecho.
Además de la labor judicial, la Fiscalía colaboró directamente con el operativo mediante el aporte de móviles, equipos de comunicación y el enlace para la transmisión de información entre los grupos que trabajaban en la zona de alta montaña y el campamento base. Esa asistencia facilitó la coordinación con el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) y los distintos organismos intervinientes.
El operativo de rescate se extendió desde las 16:00 del martes 28 de julio hasta las 19:25 del miércoles 29. Según informó el Gobierno provincial, en ese lapso fueron rescatadas 211 personas. De ese total, 39 permanecerán resguardadas en el campamento Tres Quebradas de la empresa Zijin-Liex hasta que el clima y el estado del camino permitan un descenso seguro. Las autoridades calificaron el operativo como el primero en el país en el que se rescata a más de 200 personas en alta montaña en condiciones adversas.

Para la jornada del jueves 30 de julio quedaron pendientes tareas de cierre con drones de Gendarmería Nacional, mientras que la maquinaria pesada de Vialidad Provincial y las empresas Zijin y Guido Mogetta continuarán trabajando para despejar la nieve y restablecer la transitabilidad del camino.
El dispositivo involucró a más de 200 personas de distintos organismos: dotaciones de Defensa Civil de Tinogasta, Fiambalá y del Gobierno de Catamarca; Vialidad Provincial; Bomberos Voluntarios; Bomberos de Tinogasta; Gendarmería Nacional; la Municipalidad de Fiambalá; la Policía provincial; el Ministerio de Salud; el SAME; baqueanos y rescatistas; la empresa Zijin-Liex; la empresa Guido Mogetta; y la Cámara de Turismo de Catamarca y Fiambalá.
La compañía minera Zijin había activado su protocolo de emergencias desde las primeras horas del operativo, poniendo a disposición equipos viales para colaborar con la apertura del camino. La empresa solicitó que ningún vehículo adicional avanzara sobre la ruta, para evitar que nuevas unidades quedaran bloqueadas y obstaculizaran el trabajo de la maquinaria.
Los equipos de emergencia localizaron un primer grupo de camionetas entre los kilómetros 8 y 15, cuyos ocupantes fueron evacuados a pie hasta el puesto operativo, donde recibieron atención médica y abrigo. Los grupos ubicados desde el kilómetro 20 en adelante fueron trasladados hacia las instalaciones del proyecto minero de Zijin, el punto seguro más próximo. Los que se encontraban entre los kilómetros 25 y 40 debieron permanecer en el lugar durante la noche hasta que las condiciones permitieron reanudar las tareas.



