Mientras trabaja para recuperarse de una lesión muscular y regresar en las fases decisivas del Mundial, Raphinha quedó esta semana en el centro de versiones sobre supuestas dificultades económicas y familiares. La circulación de estos rumores coincidió con nuevas revelaciones de la prensa brasileña, que aportó detalles sobre la interna del entorno del futbolista del Barcelona.
El origen de las especulaciones públicas se remonta a declaraciones del ex jugador Vampeta en el podcast Red Cast, donde aseguró que el delantero del seleccionado brasileño atravesaba “serios problemas familiares y económicos” y que buscaba una transferencia al fútbol saudita como vía para resolver esa situación.
Vampeta sostuvo que “Raphinha atraviesa un grave problema familiar, además de dificultades económicas. Está rezando para ver si se marcha al Al-Hilal; está lidiando con esta situación”.
La respuesta desde el círculo íntimo del futbolista fue inmediata. Igor Padilha, primo de Raphinha, desmintió las versiones en redes sociales y calificó las declaraciones como “mentiras”. También la esposa del habilidoso atacante, Natália Belloli, negó de forma categórica que existan problemas financieros en la familia.
En declaraciones al Daily do Garotinho, la mujer expresó: “Honestamente, me parece absurdo tener que hablar de mi situación financiera. Si estuviéramos ganando solo el 10% de lo que gana Raphinha hoy en día, aún seríamos muy bendecidos”.
Cuando parecía que el tema se diluía en medio de la fiebre mundialista, volvió a resurgir este jueves luego de que el canal LeoDias TV y su portal ampliaran la información sobre el trasfondo familiar y contractual.
Según reconstruyó ese medio, el conflicto surgió poco antes del Mundial de Qatar 2022, cuando Raphinha fue transferido del Leeds United al Barcelona y, junto a su esposa, intentó adquirir una mansión valorada en 10 millones de euros (más de 56 millones de reales) en la ciudad catalana.
Al revisar su capacidad financiera real, la pareja descubrió que no contaba con fondos suficientes para afrontar la operación, a pesar de los ingresos que el jugador generaba en Inglaterra y España.
La investigación de LeoDias TV reveló que, durante ese período, el 80% de los ingresos derivados de contratos publicitarios y derechos de imagen de Raphinha iban a parar a las cuentas de su padre, Rafael Belloli, quien oficiaba como su representante.
El futbolista solo recibía el 20% restante y parte de su salario también quedaba bajo administración paterna, ya que en el fútbol brasileño estos conceptos suelen separarse contractualmente.
Este esquema financiero habría derivado en una confrontación familiar, impulsada por la propia esposa del jugador, y llevó a un quiebre en la relación profesional entre padre e hijo, de acuerdo al citado medio.
La prensa española señaló que tanto el propio futbolista como su entorno más próximo niegan la posibilidad de una salida del Barcelona, el delantero no contempla trasladarse a una liga con menor nivel competitivo pese a las cifras ofrecidas. Hay que recordar que el año pasado Raphinha renovó contrato hasta 30 de junio de 2028 y es uno de los tres jugadores mejor remunerados del plantel blaugrana.
Hasta el momento, ni Raphinha ni su esposa han dado declaraciones directas sobre la investigación publicada, y tampoco hubo respuestas públicas de Rafael Belloli.



