Crimen en un cotillón de La Plata: la familia de la víctima negó que haya deudas con el alquiler del local

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La víctima llevaba cuatro años al frente del cotillón, era muy querida en el barrio y tenía una beba de pocos meses

Paula Lastiris, de 47 años, fue asesinada de un disparo dentro del local de cotillón en calle 37 entre 9 y 10, en el barrio Norte de La Plata. El presunto autor del ataque es el dueño del negocio, Leopoldo Olegario Araoz, de 49 años, quien fue detenido a pocas cuadras del lugar con un revólver. La hipótesis inicial apuntaba a un conflicto por el alquiler del local comercial, pero fuentes de la causa confirmaron a Infobae que no existe constancia de ninguna deuda en el expediente.

Según informaron fuentes policiales a este medio, el miércoles un hombre ingresó al comercio y efectuó un disparo contra la mujer que atendía el negocio. Ante el llamado al 911, agentes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires llegaron al lugar y, con los datos aportados por testigos y vecinos, desplegaron un operativo en la zona.

El sospechoso fue localizado y aprehendido en calle 35 entre 5 y 6. Al momento de la detención, los agentes le secuestraron un arma de fuego tipo revólver, que sería la utilizada en el ataque. Lastiris fue trasladada de urgencia al Hospital San Martín en estado crítico. Con el correr de las horas se confirmó su deceso a raíz de la herida de arma de fuego.

En las últimas horas se produjo un giro en la causa: fuentes de la causa precisaron a Infobae que, de acuerdo con lo declarado por el propio Romero ante la Justicia, la víctima mantenía el alquiler al día y que el propietario no se había presentado a cobrar el pago correspondiente al mes de abril. Ante esa ausencia, los inquilinos le enviaron una carta documento para comunicarle que el dinero estaba a su disposición.

El imputado fue sometido a indagatoria, se negó a declarar por recomendación de su abogado y quedó alojado en una dependencia policial

“En la causa no consta que hubiera una deuda. Le pagaban el alquiler en tiempo y forma y este mes no había ido a cobrarlo el día diez, como iba siempre, lo que motivó que le mandaran una carta documento para decirle que tenían el alquiler a su disposición”, precisaron las fuentes consultadas.

Con ese dato incorporado al expediente, las autoridades descartaron el móvil económico y evalúan otras líneas de investigación. La autopsia y las pericias psicológicas y psiquiátricas al imputado serán determinantes para definir el nuevo rumbo del caso.

Araoz quedó formalmente detenido y fue sometido a indagatoria, pero por recomendación de su abogado defensor se negó a declarar. El juez de Garantías Pablo Nicolás Raele consideró que existen elementos suficientes para sostener la imputación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso con portación ilegal.

La causa es instruida por la Fiscalía N°17 de La Plata, a cargo de la fiscal Eugenia Di Lorenzo. Las autoridades no descartan que la carátula pueda mutar a femicidio, lo que agravaría la situación procesal del acusado.

El expediente también recoge el testimonio de Romero sobre una relación tensa entre su esposa y el propietario del local, con episodios de malos tratos en el marco del vínculo locativo. Fuentes judiciales remarcaron que esos antecedentes son materia de análisis y que la investigación continúa para determinar las circunstancias exactas del crimen.

Quién era la víctima

Las autoridades descartaron el móvil económico y esperan los resultados de la autopsia y las pericias psicológicas y psiquiátricas al acusado

Paula Lastiris llevaba cuatro años al frente del cotillón “Repostillón”, en el barrio Norte de La Plata, donde también ofrecía artículos de repostería. El local había permanecido cerrado cerca de 20 años antes de que ella lo pusiera en marcha.

Tenía planes de expandir el negocio y formalizar el contrato de alquiler. Estaba casada con el estilista Walter Romero y la pareja tenía una bebé de pocos meses.

Los vecinos de la cuadra la describieron como una persona muy querida en el barrio. Una vecina del barrio recordó a la víctima en declaraciones al portal platense El Día: “La verdad que la chica era macanudísima. Yo vine un montón de veces a comprar porque soy una vecina de acá a la vuelta”. Esa misma fuente detalló que, tras el disparo, Araoz salió corriendo con el arma.

Antes de ser detenido, intentó tomar un taxi frente al Hospital Español, a pocas cuadras del lugar del crimen, con destino a la localidad de Gonnet, pero el conductor se negó a llevarlo luego de que alguien le advirtiera que el hombre había matado a una persona y que iba armado.